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La escuela de los golpes
Por Scott Oldham
En mi opinión, chocar en una motocicleta está el mismo nivel que ser devorado por un tiburón. No quiero experimentar ninguno de estos eventos. Pero quiero aprender a conducir mejor, y aprender a raspar mi rodilla en las curvas como lo hacen los profesionales.

El mejor lugar para aprender es la Escuela de Conducción y Resistencia Avanzada del equipo Suzuki. La institución lo saca de la calle y lo transporta al controlado ambiente de una pista de competencia. Compre una motocicleta Suzuki nueva GSXR600, GSXR750 o GSXR1100, y las clases son gratis. Compre otra motocicleta seleccionada, y el día costará U.S. $125.

Llego a la pista de Willow Springs en Rosamond, California, a las 7 de la mañana. Willow es una veloz pista de 9 curvas, rodeada por el desierto. Perfecto, no hay nada rígido contra lo cual pueda estrellarme. Eso pensé.

Después de una sesión de teoría, los estudiantes son divididos en dos grupos. Me asignan al grupo lento porque no tengo experiencia en competencias, y no he conducido mi motocicleta más que para meterla y sacarla de la camioneta. He competido con autos en Willow, así que la calidad de esta moto y mi conocimiento de la pista me hacen sentir como si me dirigiera a mi primer campeonato. Pronto estoy conduciendo a 190 km/h en el tramo recto, y supero los 160 km/h en la Vuelta 8.

De hecho lo hago tan bien que al final de la sesión de 20 minutos, John Ulrich, capitán del Equipo Suzuki, me cambia al grupo veloz. Ahora estoy alcanzando 215 km/h en línea recta, y tomo la Vuelta 8 a 190 km/h. Estoy raspando mi rodilla en la larga Vuelta 2. Bien, misión cumplida a excepción de un detalle. No me he golpeado la cabeza.

Después de raspar mi rodilla en la Vuelta 2, me golpeo la cabeza en la Vuelta 3. Parece que una motocicleta siempre tendrá una zona dura contra la cual chocar, sin importar en dónde se encuentre: el piso.

Mi vestuario de piel y mi casco cumplen su labor, manteniéndome entero. Pero mi cabeza ha recibido un buen impacto. De regreso a casa, sintiéndome como un perdedor, comprendo que nunca se me enseño qué hacer en caso de que la velocidad no disminuyera lo suficiente en una curva. O qué hacer si salgo del camino. O qué medidas tomar en una situación de emergencia. El método del Equipo Suzuki consiste en arrojarte a un foso para que aprendas a nadar. Como sólo nos caímos dos, la mayoría efectuaron un buen trabajo.

¿Soy un mejor conductor? Sí, pero sólo porque descubrí el límite de mis capacidades de manejo y los límites de una motocicleta muy buena. Ahora sé qué no podemos hacer.
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La escuela de los golpes - Abril 1998

Fuente: Revista Mecánica Popular - Volumen 51 - Abril 1998 - Número 4


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Idea original de Mi Mecánica Popular por: Ricardo Cabrera Oettinghaus